Piripi!
¿Que tal le va? Representantes y otros bichos raros. Problemas y esperanzas.

Nunca he sido muy de contar análisis nunca.

Me fascina como hay gente que, no sólo analiza, lo escribe, y da las soluciones. Pero lo fascinante no es eso, es cómo pueden quedarse tan panchos.

Pido perdón de antemano por hacer yo lo mismo, pero comprendan que tengo que irme. Así que les voy a contar dónde me quedé en los análisis, que ya poco los voy a utilizar como representante.

La representación estudiantil en este país tiene graves problemas de base, estructurales. Pero también grandes esperanzas. (Entiéndase a nivel estatal, no a nivel intra-universitario este artículo)

Paso a paso.  

No tenemos experiencia histórica. Memoria sí. Algo nos suena la antigua EGB como algo les suenan las licenciaturas a los recién estudiantes de grado. Pero pecamos de no poder regenerar, de una forma continua, y no a saltos, representantes. Esto no es debido sólo a nuestra torpeza, que también. Sino a que, uno está dispuesto a ser representante un tiempo. Pongamos que la vida media de un estudiante son 5 años antes, ahora 4. En esos años, tienes que tener un año para irte de Erasmus, un año tranquilo, bien de adaptación bien festivo, y uno para apretar y acabar la carrera. Nos queda uno o dos años, depende de lo generosos que seamos con nuestro fracaso académico y nuestros ocios. Periodos cortos, muy cortos de actividad muy intensa. No hay tiempo de parar. Otra causa. ¿Dónde están nuestros representantes en los institutos? No existen.

Bichos raros: Tipos (y tipas) que se llevan en representación estudiantil 3, 4, o incluso 7 u 8 años. Malo. No son ni representantes ni estudiantes. No digo lo que son.

Bichos raros2: Colegiales representantes que llegan superexperimentados a la universidad. El problema es que tienen los defectos (más, porque casi todos han vendido, de forma errónea, su libertad a la causa partidista, como si le hiciesen bien a los partidos o  a ellos, necios) de los representantes que llevan un tiempo en esto y no sus ventajas.

Intentamos solucionar el cambio climático del mundo liberando al Sahara. Los problemas de los estudiantes suelen ser concretos. Pero los representantes nos empeñamos en dispersarlos y hacerlos excluyentes. No nos centramos en lo que nos une, sino en lo que nos desune y nos damos de palos.

Bichos raros: Algunos representantes tienen algo de idea sobre marketing y herramientas que vienen muy bien para conseguir objetivos. No gustan. Todo tiene que ser Mayo del 68 o inmovilismo absoluto. Además, es calificado normalmente cómo “político” de forma despectiva.

La representación está politizada. No me refiero a partidos, que también, sino a intereses. He visto a gente defender cosas que restringen derechos a los estudiantes. Deberíamos redactar algo así como una guía de bueno y malo. Y politizada en juegos de poder. La propia representación se ha convertido en un juego político, que no es malo en sí, pero que sí se ha viciado de lo malo de este. Te apoyo en esto y yo en esto (entre representantes! Que es lo malo!) o yo me quedo este cargo y tu este. Existen verdaderas facciones dentro de la representación que no hacen más que entorpecer la lucha por los intereses comunes.

Bichos raros: De este problema surge un bicho raro peligrosísimo. Es el individuo que se sitúa por encima, como negociador, consensuador, etc. Es el peor de todos, acepta el pseudosistema. Casi nunca consigue el consenso, consigue una buena “pseudoposición” y el consenso de una mayoría.   

La vida universitaria no favorece la representación. La despolitización que vivió la universidad tras la transición, el aumento de la asistencia obligatoria, el aumento de actividades culturales o deportivas… etc. no favorece la representación. Con lo que los representantes, en clave de humor, somos los feos frikis que no podemos darle dos patadas seguidas al balón, bailamos mal y no sabemos tocar la guitarra.

Bichos raros: Gente alta, guapa y fuerte que es representante. La gente desconfía de ellos. Normal.

Que yo este escribiendo este post. Nos preocupamos más por generar estructuras, analizarnos, leer documentos, ir a reuniones para organizarnos, pensar cómo hacer tal y cual… y de vez en cuando, hacemos. Nuestro ombligo es el centro de nuestras miradas, y casi siempre nos alejamos de nuestros representados. A veces sin mala voluntad, sino por la escasez de tiempo. Ya saben, reuniones, pensar, analizar, leer…  

Bichos raros: Gente que no sólo hace lo de arriba. Sus días tienen 27 horas, pero las horas extras las gastan en cenas, comidas, cenas, viajes, comidas, cenas, cervecita, comida, cena… En fin, representan bien la vida del estudiante representante, sólo que con pasta. Claro que no suya.

Pero, ¿no dije que había esperanza?

¡Allá va! La representación estudiantil será más fuerte gracias a los consejos de dirección de las Universidades y a las Empresas. ¡Toma ya! Tengo que reconocer que durante un tiempo creí que el cambio podría ser interno, que nosotros mismos íbamos a cambiar las cosas. Surgió una clase de representante extraña, con ganas, que durante un momento… Que va. Ya casi todos se han ido. Y no hemos podido cambiar las cosas a nivel Inter-representacional.

Los rectores, vicerrectores, decanos y compañía, ¿Por qué? Porque la Universidad va camino de convertirse en un sistema competitivo dónde captar al alumno será algo nuclear y no bastará una ciudad, una nota, o una carrera. Y en ese papel, hacen falta representantes que hagan una Universidad mejor. Dependerá de nosotros explicarle eso a las Universidades (y de la necesidad de las Universidades) para que sea antes o después. La Pablo de Olavide lo tiene muy dentro, pero la US, lo tiene muy fuera.

Las empresas, ¿Por qué?  Porqué en un mundo tan rápido, y dónde ser representante es tan complicado y tiene tantos sacrificios (si quieres ser bueno, claro, sino, cenas, viajes, comidas, cenas…) que debe tener algún beneficio. El beneficio es sencillo. Que se reconozca tu experiencia como un valor añadido en tu currículo vitae. Y eso acabará pasando. Las empresas no saben cómo distinguir candidatos y acertar con el perfil adecuado, con lo que están tirando de “otras cosas”. Por ejemplo. Los bufetes de abogados se rifan a los “mejores oradores” de los torneos de debate. Con lo que, pertenecer a un club de debate para un alumno es divertido, tiene sacrificio, pero también recompensa. No tira su tiempo. Con la representación, pasará igual.

Dicho esto, critíquenme. No pretendo ser riguroso ni cierto. Simplemente contar una impresión. Pero cuidado al criticar, estarán cayendo en el quinto problema. Con lo que, que tal si en vez de criticar van a la cafetería de su universidad a sentarse con alguien que no conozcan y preguntarle, ¿Qué tal te va?

Porqué me uní a Juan Espadas

Bueno. Este es un tema más sencillo de lo que parece. Más sencillo y más complicado de lo que se ha dicho en el revuelo. 

Antes de empezar. Algunas cosas claras. No nos fuimos porque me una a Juan Espadas. Me uno a Juan Espadas porque nos fuimos. Quede claro. Nuestro compromiso se había extendido por encima de nuestra propuesta de convocar elecciones en octubre, que no pudimos hacer hasta marzo por problemas burocráticos.

Dicho eso. La razón: Me uno a Juan Espadas porque me da la gana.

No pretendan que tras casi dos años (¿dos?) defendiendo intereses desinteresadamente, uno no tenga inquietudes. Empecé en la representación estudiantil para cambiar las cosas. No me gustaba en parte lo que había, creí que había gente que compartía mi descontento, y decidí que lo mejor que podía hacer era cambiarlo.

No me gusta en parte la política (o cómo se está ejerciendo). Y creo que hay gente que comparte mi descontento. Y he vuelto a decidir que lo mejor que puedo hacer es cambiarlo. O intentarlo hasta que me derrote la causa. O la derrote yo a ella.  

Sí, pero, ¿Y Juan? Juan me convenció con varias cosas. Primero, me pareció un hombre sensato, que me contó lo que quería de mí en una cafetería cualquiera un día de San Valentín en Jersey. Vino solo. Yo no le conocía más que de una reunión. Fue puntual.

Segundo, su ímpetu y energía por superar problemas. Y superarlos con talento y excelencia, confiando en una lista plagada de “estrellas” en sus diferentes campos, en la que, “ficha”, anteponiendo los intereses de la ciudad a los de su partido a cuatro “independientes”, entre los que me incluyo.

Tercero. Su apuesta por la juventud. No se trata de llevar a dos o a uno, en puestos de salida o no. Me convenció cuando me dijo: “Ve preparándote un debate. – ¿Juventud?; respondí yo. – No, ¿Es que acaso los jóvenes no tienen nada que decir en, por ejemplo, movilidad?”

Era complicado. En contra, una larga lista de sacrificios, pero Juan es un político de los que me gustan. Habla mucho, pero escucha más. Y me ha dado la oportunidad de colaborar en mejorar la ciudad, de luchar por lo que creo y ofrecerme a vosotros para que me exijáis cambiar aquello que no queréis. De luchar por todos, sin distinción, con el único filtro del progreso social y la igualdad.

Podía haberme acomodado en mi puesto de representante en la universidad, pero la vida me pedía seguir adelante, dar paso y romper las oportunidades con valor y coraje.

Era una oferta difícil de rechazar. 

Porqué nos vamos.

Bueno, esto ha llegado al final. Este será el primero de los 5 artículos que publicaré antes del lunes, cuando me mude. Quizás vuelva a echar un vistazo algún día a este patio, pero no es la intención.

Quisiera compartir con vosotros el premio que nos otorgaron los Consejos Sociales de Andalucía en la categoría de “centro, departamento o servicios universitarios” el pasado 11 de marzo por la trayectoria de este último periodo en el Consejo de Estudiantes. 

Y aprovechar para despedirnos. Hablo por las más de 20 personas que desinteresadamente (algo bueno tiene, no nos vimos afectados por la reducción del 5%) han estado trabajando de forma profesional (y entiendo que cercana) en el Consejo de Estudiantes.

Nos vamos por principios. Desde que accedimos al órgano (mayo 2009) situamos nuestra fecha de caducidad para no vernos afectados por sentimientos (que abundan) y anquilosarnos en el sillón.

Leía hace tiempo (no sé que parte de la historia es realidad y que parte ficción, aceptaré cualquier replica sobre biología pelícana) que los Pelícanos, cuando son jóvenes, pescan por su capacidad visual, su arrojo, fuerza, etc. Y que cuando van alcanzando una madurez, el choque violento contra el mar de su etapa joven les hace perder visión, lo hacen por precisión y experiencia.

Puedo asegurarte que sigo teniendo ilusión, y he adquirido experiencia. Pero estoy convencido tanto como el primer día que fui Delegado General que el Consejo de Estudiantes tiene que ser joven. Ser joven osado, pretender imposibles, perseguir retos con la locura del que no conoce límites. Habrá veces que serán necedades, habrá veces que cambiaremos las cosas.

Ha sido un verdadero placer compartir esto con vosotros. Este grupo humano que represento orgulloso (que para muestra, un botón: no ha habido ni un solo enfado ni una sola baja en los casi dos años que hemos estado aquí) recoge sus cosas para ser pelícano joven en otro sitio.

Espero que nos volvamos a encontrar en el camino, y cualquier ayuda que nos pudieseis pedir, nos ofendería que no lo hicierais. 

Gracias a todos, que confiasteis en nosotros y apoyasteis sin condición.

Pilo, Alberto Arteaga, Antuán Vargas, Alberto Barco, Fernando Bajo, Carmen Diego, Carmen Verdugo, Ferdi Molina, Ignasi Casademunt, Jesús Sánchez, Joaquín Rivas, Juan Sánchez, Laura Jiménez, Lucía Galvez, Carmen Manzano, María Jurado, Nerea Romero, José Carlos Jariego, Pablo del Río, José Pino y Carlos Pueyo.

De vivir “en” Sevilla a vivir Sevilla.

La reunión de hoy que hemos tenido Lolo, delegado general de la US y yo con Juan Espadas ha dado para mucho. Sabéis que no pretendo aburriros en este blog así que a ver cómo lo cuento.

Primera impresión: Twitter sirve. Al menos sirve para quien realmente cree en él como una herramienta de diálogo, no solo de propaganda.  

Segunda impresión: Positiva. El hombre ha venido a escuchar y lo más importante, creo que se ha llevado unas cuantas ideas. ¿Deberíamos los representantes de estudiantes “meternos” en política? Esto lo contesto en otro post, quizás hoy. Pero si quiero dejar clara una cosa, hemos ido a ver a Juan Espadas porque nos ha llamado, como estaremos encantados de ir a ver a cualquier otro candidato (tanto Lolo como yo) y le contaremos lo mismo cuando nos llame, nuestros problemas, y nuestras soluciones.

Y de qué hemos hablado, pues un poco de todo. Pero la idea que creo que lo resume todo, y así se lo he hecho saber al empezar la reunión es que al estudiante universitario no se le considera ciudadano.

Y entiéndase. Si es ciudadano, lo es por otra cosa, no por ser estudiante de alguna de las dos Universidades de la Ciudad. Esto conlleva a que un estudiante de Cádiz, por ejemplo, diga, “Yo vivo en Cádiz, estudio en Sevilla”. Con las consecuencias que eso tiene.

Sevilla tiene un poder de atracción de estudiantes brutal. Tiene una cantidad de estudiantes considerable. Además, se están generando movimientos “alternativos” bastante interesantes.

¿Pero y porque fuera de la ciudad? Pues porque la ciudad no ha hecho nada para integrarlos.  Aspectos tan importantes como no poder acceder al bono bus joven (si se empadronan aquí pierden su derecho a beca, etc…) o tan aparentemente superfluos como lo ajena que les resulta la feria. Los políticos no los han tenido en cuenta, y a ello añadimos que la Universidad siempre ha querido permanecer, aun siendo actualmente de masas, como un reducto independiente de “élite”, en el buen sentido, sí es que lo tiene.

Y nuestra solución. Muy fácil, empieza por llamarles sevillanos. La idea de dar un carnet de sevillano a quién viva en la ciudad puede parecer tonta, pero no lo es si iguala en derechos. No lo es si otorga ventajas. No lo es si identifica. Si lo tienen los madridistas (carnet de madridista, no de abonado), ¿porque no Sevilla? Accesos tanto a bono buses joven como a VPO.

Segundo, integrales de forma estratégica en la política de tu ciudad. Una masa del 10% no puede ser obviada. Más, cuando suele estar asociada a valores positivos. ¿Por qué no construir 4 residencias gratuitas, al estilo de fraternidades americanas, en el polígono sur? ¿Por qué no acompañarlo de locales de ocio allí mismo? ¿Por qué no convertirlo en “Reina Mercedes dos” y salir de una situación de exclusión en compañía? El coste económico es ridículo frente al beneficio social. Vamos a seguir por esa idea.

Si Reina Mercedes es un hervidero de estudiantes, porque no acercamos un poco la cultura a una comunidad demandante. ¿Qué pasa con las naves de la Raza? ¿Por qué no seguir el ejemplo de Londres? Y si el Juncal es un barrio con muchos universitarios, porque no poner una sala de conciertos en el barrio. Claro que los universitarios no son todos los jóvenes de Sevilla ni todos los universitarios son iguales, pero tenemos que reconocer su peso específico.

¿Y por qué no hacerle más participe de la ciudad y que esa sala multiusos, conciertos, exposiciones, performances sea gestionada por universitarios? ¿Y si utilizamos una nave de Hytasa, el antiguo almacén de Renfe en San Jerónimo o la antigua estación de San Bernardo?

Ahora bien, necesitamos varias cosas para ello.

Coordinación. No contraprogramarnos, tener una oferta cultural, de participación y de ocio variada en temas y en lugares. Tener relación directa con todos los interlocutores y que estos nos tengan en cuenta, sino, seguiremos dándoles la espalda.

Movilidad. Que ir de Reina Mercedes a la UPO sea posible sin pasar por el centro ni se tarde una hora y media. El transporte debe de dejar de ser radial, debe ser eficiente y eficaz. Plataformas reservadas para autobuses, uso intermodal con tarjeta intermodal, bono bus estudiante, etc.

Emprendimiento. Necesitamos favorecer que los jóvenes pongan en marcha sus ideas. El asunto de las becas “talentia” sevillanas ha sido otro punto de conversación acerca de esto. Hemos hecho hincapié en defender aquellos sectores en los que somos punteros, no solo tradicionales, sino nuevas tendencias que son toda una realidad en la ciudad. (Sólo hace falta darse un paseo por la Alameda). Pero también en dar facilidades a los jóvenes y los viveros que ahora mismo tenemos y la reducción del 30% de la cuota de autónomo no son facilidades. La idea de una “talentia” para emprendedores puede ser un paso firme, pero necesitamos dar otros más si queremos avanzar.

Conclusión: Que os he soltado un rollo pero espero que me entendáis.

Conclusión de la reunión: Que hemos coincidido en los problemas y en las soluciones, Juan Espadas se ha llevado clara la idea y además, con la impresión de compartirla. Ha sido un diálogo fluido surgiendo ideas a raíz de las nuestras y exponiendo las suyas en concordancia con lo dicho aquí. Nos hemos comprometido en darle en unas semanas unos puntos concretos y el futuro dirá si al final no son sólo palabras. Mi impresión es que voluntad e ideas tiene, otra cosa será que le dejen.

Sevilla será mejor ciudad si los estudiantes universitarios no viven en Sevilla, sino que viven Sevilla. 

Prefieren ser el muerto a dar el discurso en el funeral
Tote King, El lado oscuro de Gandhi
Twitter llevaba mereciéndose un post desde hace tiempo. 
El movimiento que se está consolidando es interesantísimo. Claro que es tiene dos universos paralelos y quizás, poco representativos, pero ambos muy influyentes. 
Por un lado, están los artistas, famosos, etc etc. y sus “groupies”, que quieren saber que hacen cada día. 
Por otro, el de los “early adopters”. Una comunidad con unas señas propias, alto nivel cultural, de todos los sectores pero amantes de la tecnología, dialogantes… etc. 
Es gracioso cuando los dos universos se mezclan y el grupo dos descubre las faltas de ortografía de “Dani Canto del Loco” o se pelean y surgen los “alejandrosanzfacts”, pero eso da para un post completo. 
Respecto al segundo grupo: Las respuestas de @perezreverte a las críticas, justificando cada una, dialogando con quién no opinaba como él sobre Moratinos. El caso de Alex de la Iglesia, que ha cambiado de opinión acerca de la Ley Sinde tras responder a todos y cada uno de los mensajes que le enviaban y que ha terminado, con su dimisión, tras un tweet que le preguntaba porque no lo hacía. Ver y participar en un debate con @alexdelaiglesia, @edans (Enrique Dans) o @dbravo (David Bravo) es espectacular. Sin mediación, con orden y respeto. Ver como el director de informativos de la SER adelanta una noticia y la contrasta en directo en twitter con la persona en cuestión, es, espectacular. Y eso lo está dando twitter. 
Para la representación las cosas están cambiando. Cambiarte tweets con @anapastortv, pedirle contacto a @reciomanolo (Manolo Recio, Consejero de Empleo) para contarle un proyecto, enterarte de la supresión de la línea 36 son cosas que han pasado. 
La grandeza de twitter es que es un patio de vecinos 2.0 pero con unos vecinos “de cojones”. 
Dos muestras:
La “tonta”: En la última reunión de representantes en Madrid hacía mucho calor. Un tweet de @juanmgar (delegado general de Granada) al organizador hizo, de forma rápida y efectiva que bajasen las calefacción. 
La “seria”: El debate a 4 que mantuvimos @zoidoalcalde, @juanespadas2011, @elesinclair (Delegado General de la US) y yo sobre el papel de la juventud en Sevilla ha acabado, tras el revuelo, con un café mañana con Juan Espadas para hablar con él sobre la visión joven de la ciudad. 
Si no lo tenéis, haceros uno ya, configuraos un buen timeline, y a escuchar, escuchar y escuchar, es lo más interesante.

Twitter llevaba mereciéndose un post desde hace tiempo. 

El movimiento que se está consolidando es interesantísimo. Claro que es tiene dos universos paralelos y quizás, poco representativos, pero ambos muy influyentes. 

Por un lado, están los artistas, famosos, etc etc. y sus “groupies”, que quieren saber que hacen cada día. 

Por otro, el de los “early adopters”. Una comunidad con unas señas propias, alto nivel cultural, de todos los sectores pero amantes de la tecnología, dialogantes… etc. 

Es gracioso cuando los dos universos se mezclan y el grupo dos descubre las faltas de ortografía de “Dani Canto del Loco” o se pelean y surgen los “alejandrosanzfacts”, pero eso da para un post completo. 

Respecto al segundo grupo: Las respuestas de @perezreverte a las críticas, justificando cada una, dialogando con quién no opinaba como él sobre Moratinos. El caso de Alex de la Iglesia, que ha cambiado de opinión acerca de la Ley Sinde tras responder a todos y cada uno de los mensajes que le enviaban y que ha terminado, con su dimisión, tras un tweet que le preguntaba porque no lo hacía. Ver y participar en un debate con @alexdelaiglesia, @edans (Enrique Dans) o @dbravo (David Bravo) es espectacular. Sin mediación, con orden y respeto. Ver como el director de informativos de la SER adelanta una noticia y la contrasta en directo en twitter con la persona en cuestión, es, espectacular. Y eso lo está dando twitter. 

Para la representación las cosas están cambiando. Cambiarte tweets con @anapastortv, pedirle contacto a @reciomanolo (Manolo Recio, Consejero de Empleo) para contarle un proyecto, enterarte de la supresión de la línea 36 son cosas que han pasado. 

La grandeza de twitter es que es un patio de vecinos 2.0 pero con unos vecinos “de cojones”. 

Dos muestras:

La “tonta”: En la última reunión de representantes en Madrid hacía mucho calor. Un tweet de @juanmgar (delegado general de Granada) al organizador hizo, de forma rápida y efectiva que bajasen las calefacción.

La “seria”: El debate a 4 que mantuvimos @zoidoalcalde, @juanespadas2011, @elesinclair (Delegado General de la US) y yo sobre el papel de la juventud en Sevilla ha acabado, tras el revuelo, con un café mañana con Juan Espadas para hablar con él sobre la visión joven de la ciudad.

Si no lo tenéis, haceros uno ya, configuraos un buen timeline, y a escuchar, escuchar y escuchar, es lo más interesante.

Porqué un año antes no hubiésemos cancelado las Jornadas de Formación

Hace poco cancelamos nuestras terceras jornadas de formación. Dije por Twitter que era algo que no hubiésemos cancelado hace un año y eso, para mí, es un éxito. Pero dejadme explicarlo. 

La fecha de las jornadas, elegida conociendo todos los inconvenientes, era una apuesta de este consejo. ­­ Una apuesta obligada porque las elecciones acabaron en todos los grupos el 15 de Diciembre. Ante esto, preferímos arriesgar para tener representantes (los que pudiesen venir) bien formados antes de la evaluación (dónde más problemas tienen los estudiantes) que después.

Así, el año anterior tuvimos los mismos problemas, la misma fecha, y lo hicimos. Nos lanzamos a la piscina, todo el mundo quedó encantado, vinieron más de 60 personas, etc…

Y si sabíamos los problemas, ¿Por qué lo hemos cancelado?  ¿Por qué este año sí y el anterior no?

Porqué durante el viernes, sábado y domingo analizamos la situación y actualizamos nuestro orden de valores (error por nuestra parte no haberlo hecho antes). Resulta que nuestros últimos datos nos confirman que nuestros delegados están mejor preparados, son más reivindicativos, conocen mejor su Consejo de Estudiantes y las herramientas que tienen en su mano para la representación que hace un año.  

Y, entonces, ¿qué buscamos con las jornadas ahora? (O después de exámenes).

Pues movilizar a la participación. A una participación coordinada, que no solo resuelva microproblemas, sino que plantee soluciones estructurales, cambie una cultura e influya de forma directa en la política universitaria. Por ahí iban los tiros en el programa de las jornadas, pero para eso, cuantos más seamos, mejor. Cuantos más nos conozcamos, mejor.

Y eso es lo que no podíamos arriesgar.

¿Porque este año sí y el anterior no? Porque antes no teníamos nada que perder, ahora, la buena noticia, es que tenemos algo y hay que hilar fino para tener más. 

Ahí tiene un argumento para una de sus novelas», como si yo anduviera a la pesca de argumentos para novelas y no a la pesca de mí mismo. Si escribo es para recordar, para despertar el alma dormida, avivar el seso y descubrir sus caminos secretos; mis narraciones son en su mayoría trozos de la memoria del alma, y no invenciones.
Mario Levrero
Dos semanas sin tweets

Lo de estas semanas ha sido de locos. Estuve en Italia contando algunas de las cosas que hacíamos por aquí, conociendo a gente interesantísima del mundo del debate y expandiendo un poquito por Padova “Con Acento”.

Después tiré para Bilbao, a representar a la Universidad en el Torneo de Debate que organizaba Deusto, y para ser un torneo de Universidades Jesuitas, acabar el último día primero y segundo (llevábamos dos equipos) no estuvo mal. Acabamos campeones en investigación y con otro “Mejor Orador” debajo del brazo (en esta ocasión, para Pablo del Río). Tampoco estuvo mal venirse de Pasarela (otro torneo) con 4 victorias y 1 derrota. 

Y por último, estuve en madrid, CREUP de urgencia y reunión con el ministerio porque publican ya, pero ya, el estatuto. Esto da para otro post entero, así que sí me dejáis dos días, lo explico. Quizás contemos con una invitación y lo explique Pablo, que me acompañó a esta última reunión. 

Mientras tanto, jaleo por casa. Aprobamos y garantizamos las convocatorias en extinción, estamos en trámite de aprobar la ampliación de créditos para la gente de grado, liados con nuestras reformas… ¡un poquito de todo!

(PD. Que soy muy pesado con lo del coste, a todos los viajes fuimos en bajo coste, albergues, residencias de estudiantes, etc. El primer viaje lo pago la Univ. de Padova por ser algo personal mío, el segundo lo pagamos de nuestro bolsillo todos los que fuimos, el tercero lo pagó la Universidad y CREUP)

En la última reordenación de las funciones de cada uno de nosotros en delegación quisimos innovar un poco. He esperado a contároslo para tener algún resultado y que no fuese una simple idea feliz. 
En ese sentido, redujimos el numero de responsables, a tan sólo 4, Presidencia, Comunicación, Tesorería + Org. Interna + Participación y Relaciones Institucionales. 
¿Porqué cada uno de los cambios? En primer lugar porque empezábamos a tener que gestionar cada vez más y más participación, era un equipo muy amplio y había que organizar un poco el asunto. La comunicación entre nosotros estaba empezando a ser dificil y las responsabilidades no estaban bien definidas en un modelo tan horizontal. Enemigo de hacer jerarquias, en este caso era necesario con un claro límite, la opinión de cualquiera es tan importante como la de otro, pero a la hora de la decisión, aunque todos participen, se escucha a quién es responsable. Además, hablar todos los días con 4 personas resulta más posible que hablar con 25, claro está, sin que el que cena contigo te mande a freir esparragos, nunca mejor dicho.
Lo de las funciones por separado eran, necesitabamos alguien que se encargase sólo de las funciones inherentes a la presidencia, que cada vez son más, seguir confiando en nuestra política de comunicación, unir org. interna con participación creímos que era una buena idea y ha dado resultados y el nuevo responsable de Rel. Institucionales fue debido a una necesidad de aumentar el peso del consejo fuera de la propia Universidad.
Pero la principal novedad se sitúo en un nivel horizontal a mí y a la figura del Secretario, Oppositer. Oppositer le llamamos medio en serio medio en broma y se le quedó. Su función, al existir una pseudo estructura jerárquica, era vetar aquello que no le parecía adecuado o que no había respetado la ley de “todos somos iguales”. Incluso tiene la función de vetar decisiones mías que sólo pueden ser levantadas con el consenso de todos. Se trataba de internalizar y hacer oficial una oposición.
El experimento ha resultado ser todo un éxito gracias, en parte, a quién lo ha desarrolado, Carmen Diego, que ha mantenido una armonía exquisita en el grupo con gran “auctoritas” y poco uso de la “potestas”.   
Si lees esto y lideras alguna organización, pruébalo, lejos de ser un incordio, es una comodidad. Siempre y cuando, claro, en ambos, tanto tú como tu oppositer, impere el sentido común. 

En la última reordenación de las funciones de cada uno de nosotros en delegación quisimos innovar un poco. He esperado a contároslo para tener algún resultado y que no fuese una simple idea feliz. 

En ese sentido, redujimos el numero de responsables, a tan sólo 4, Presidencia, Comunicación, Tesorería + Org. Interna + Participación y Relaciones Institucionales. 

¿Porqué cada uno de los cambios? En primer lugar porque empezábamos a tener que gestionar cada vez más y más participación, era un equipo muy amplio y había que organizar un poco el asunto. La comunicación entre nosotros estaba empezando a ser dificil y las responsabilidades no estaban bien definidas en un modelo tan horizontal. Enemigo de hacer jerarquias, en este caso era necesario con un claro límite, la opinión de cualquiera es tan importante como la de otro, pero a la hora de la decisión, aunque todos participen, se escucha a quién es responsable. Además, hablar todos los días con 4 personas resulta más posible que hablar con 25, claro está, sin que el que cena contigo te mande a freir esparragos, nunca mejor dicho.

Lo de las funciones por separado eran, necesitabamos alguien que se encargase sólo de las funciones inherentes a la presidencia, que cada vez son más, seguir confiando en nuestra política de comunicación, unir org. interna con participación creímos que era una buena idea y ha dado resultados y el nuevo responsable de Rel. Institucionales fue debido a una necesidad de aumentar el peso del consejo fuera de la propia Universidad.

Pero la principal novedad se sitúo en un nivel horizontal a mí y a la figura del Secretario, Oppositer. Oppositer le llamamos medio en serio medio en broma y se le quedó. Su función, al existir una pseudo estructura jerárquica, era vetar aquello que no le parecía adecuado o que no había respetado la ley de “todos somos iguales”. Incluso tiene la función de vetar decisiones mías que sólo pueden ser levantadas con el consenso de todos. Se trataba de internalizar y hacer oficial una oposición.

El experimento ha resultado ser todo un éxito gracias, en parte, a quién lo ha desarrolado, Carmen Diego, que ha mantenido una armonía exquisita en el grupo con gran “auctoritas” y poco uso de la “potestas”.   

Si lees esto y lideras alguna organización, pruébalo, lejos de ser un incordio, es una comodidad. Siempre y cuando, claro, en ambos, tanto tú como tu oppositer, impere el sentido común.